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La puerta del ascensor se abrió directamente en el pasillo. Era un edificio elegante, en una avenida elegante, la dirección perfecta para una oficina como esta. Como siempre, como en todos los países, en un lugar que suena chic y…
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Arroz
No sé dónde compraba el arroz, porque mi abuela nunca fue persona de supermercados. Le chocaban esos lugares grandes, impersonales, los carritos, la cantidad enorme de productos que la mareaban. Compraba en el Mercado Borbón, cada semana. Yo siempre iba…
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¿Un tecito?
Un cliente me invita a almorzar. Acepto. El cliente me cae bien. Es un tipo educado, culto, encantador, conversador, caballeroso, un legítimo charmer, que no ha recibido la notificación oficial de que no mide 1.98. Pero no importa. El se…
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¿Te gusta visitar estas Alamedas?
Entonces, podés hacer click aquí. Gracias! Sole
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Fantasmas
Yo no creo en fantasmas. Nunca he creído. El Estadio Chile es muy parecido al Gimnasio Nacional. En los testimonios de los sobrevivientes siempre se hace referencia a al Estadio, pero en realidad fueron dos: el Chile y el Nacional.…
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Sole y el #temblorcr
Estaba yo bien sentada, pata cruzada, sillón de cuero negro, sala de espera con vista a las montañas de Heredia, revisando la compu, tratando de encontrar la presentación que iba a dar a las 9. Y conversando con una de…
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Del Pequis, el Patán y cosas menores
Estamos hablando de cualquier cosa de brete. Y de repente me acuerdo de las recomendaciones de mi amigo Dean, de sentarme con el Patán y pedirle que me cuente todas sus correrías, un legado para el futuro de lo que…
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Consejo caribeño
Veníamos del paraíso. De un archipiélago lleno de sol. De un hotelito en una isla desierta donde se rumora que a veces los delfines juegan a brincar por encima del muelle. De viajes en barquitos. De pececitos de colores, de…
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Chineado
Venían llegando del hospital. Un par de horas antes, mi sobrino se levantó solito, fue a buscar al mi hermano, lo despertó y le dijo “Papá, ya no aguanto. Tengo gato”, antes de ahogarse en tos. Me puedo imaginar a…
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Historias maternales mínimas
Los tres años que Mimí fue a la escuela, fue sin desayunar. Los tres años tuvo una maestra que, como a las 10 de la mañana, cuando arreciaba el calor, le pedía a la mejor alumna- a Mimí- que fue…