Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

 

mayo 6, 2018

Conceptual incomprensible

Pasan diez días sin verte. Casi sin hablarte, porque te llamo y estás muy ocupado haciendo algo más y oigo tu vocecita de bebé saludar de lejos. Te veo, diez días después y algo pasa porque de repente no te reconozco. Sos y no sos vos. Tu sonrisa, tus colochos, esa forma tan particular de cruzar la pierna y recostarte en mis regazos, volcando toda la fuerza tus ojos a mí. Me hablás “Mamá”, me decís. Pero no te reconozco y esa sensación se me extiende por más tiempo o yo la estiro y me apego a ella porque no entiendo cómo una mamá puede sentirse tan lejos de lo que siempre tiene tan presente. Cómo vos sos otro en mi memoria, otro en mi mente, otro en mi corazón, otro en mis ojos, otro en mis manos y sin embargo, cuando finalmente te vuelvo a ver no te reconozco. Yo, que te llamé todos los días a medio día y en la noche. Que antes de dormir me iba a tu camita a recordar tu olor de bebé recién bañado de tus almohaditas, que añoraba tus ruiditos en el silencio oscuro y pesado de esa casa vacía. Seguís leyendo?

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abril 23, 2018

Sole Panamericana

La organización del campeonato Panamericano Master de Natación hizo una convocatoria a los nadadores para que contaran porqué nadaban. Esta fue la convocatoria:

The 2018 Pan American Masters Championships wants to hear about you! Why do you love masters swimming? Why did you decide to come to 2018 Pan American Championships? Is this your comeback from cancer, surgery, pregnancy? Are you swimming for someone or in memory of someone? What are your goals at our event? To finish the race, to win or to just have fun with your friends? Have you event broken any national or world records over your masters swimming career? What are you outside of the water? A doctor, lawyer, nurse, mom, dad, grandparent or great-grandparent? What is your history in all sports or just in swimming? Did you swim in the Olympics for your country? Are you a NCAA, state or local champion in your past? What and who encourages you on a daily basis? What can we do as a community to encourage each other?

We want to highlight your journey to the 2018 Pan American Masters Championships. Tell us your story, share a picture or two and we may highlight YOU before and during the championship event!

Yo, de intensa, me puse a escribir y esto fue lo que salió y lo que mandé: Seguís leyendo?

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abril 4, 2018

Lo que viene siendo tu Presidrina

Charlie, Titi.  Tenemos que hablar:

Tengo que confesar que no se me ha terminado bajar el high de esta elección. A veces, cuando veo las noticias de lo que se está discutiendo en la comisión de Hacendarios y las barbaridades que dice Ottón, me pregunto de qué me alegra, si yo he sido, soy y probablemente seguiré siendo periquita.  Luego recuerdo que vos me hiciste volver a sentir lo que es ser capital político de alguien y se me pasa. Y se me vuelve a bajar cuando veo a los fauricios genuinios todos ahuevados por la derrota.  Así parece que es esto, como la borrachera del vino de Coyol.

Oíme, de esta elección aprendí un montón, y me siento en la obligación por motivos que se detallan más adelante, de compartírtelos: Seguís leyendo?

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marzo 7, 2018

Historia de reconocimientos artísticos para Shilito

Primer nobel para Chile: Una lesbiana

Segundo nobel para Chile: Un comunista

Primer oscar para Chile: Dictadura y exilio Segundo oscar para Chile:

Una mujer transgénero

 

Cómo se llama la película? CHÚPENLA CON VIDRIO MOLIDO, FACHOS INCULIABLES.

(Tomado de Twitter)

Aquí la belleza de video:

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marzo 3, 2018

Carta abierta a Carlos Alvarado

Charlie, Titi: don’t push it.

Te hablo así, con confianza, como si te conociera porque en cierta forma te conozco. Estuvimos en el mismo colegio o como decimos los ex alumnos cuando hablamos de otro de nosotros “Es del cole”. Y eso, así cortito, lo dice todo.

Yo no sé si los comunistas de verdad lavan cerebros, pero sí sé y me consta, que los capitalistas lo hacen muy bien. Ese cole, Charlie, nos marca. Ese cole nos hace sentir en confianza, con gente como uno, cuando se topa con un ex alumno. Yo tengo claro y creo que vos también, que no existe la ideología de género. Pero ese cole funciona con una ideología de clase que se mantiene aunque hayan pasado 20 años, como en tu caso. O 30, como en el mío.  Todos lo tenemos claro. Seguís leyendo?

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febrero 6, 2018

Elecciones 2018

Esta es la primera vez que me siento tan mal después de las elecciones. No es la primera vez que pierdo, pero sí la primera vez que me siento tan desmoralizada. Ayer no era un día para pensar o racionalizar, al menos para mí. Antes de las 10 de la mañana ya había llorado tres veces. Mi oficina parecía un cementerio. Los teléfonos en silencio y los pocos que habíamos llegado, muy concentrados trabajando tratando de no pensar.

Lloré cuando mi hermana me escribe para decirme que por favor le diga que no voy a votar por Fabricio. Estaba ofuscada, aunque ella está segura en Michigan. Ella no tiene que escuchar a gente decirle en la calle que ojalá gane Fabricio para que empiece a matar gays.

Lloré cuando me llamó un amigo y le conté que mi preocupación principal, es, desde hace casi un año, Pato. Que me angustia que se desate una crisis como la del gobierno de Carazo y que hace poco, por cierto, pensé que es posible que yo tenga una especie de síndrome de estrés post traumático con esa época, cuando hubo tanta incertidumbre, cuando mi mamá buscaba productores o vendedores al por mayor para poder ahorrar un poquito, cuando solo se podía comprar una bolsa de leche por persona y en general, la plata no alcanzaba para nada. La crisis amenaza mis privilegios de clase media: mis clases de natación, el gimnasio, las compras en el Auto, las comidas afuera, los viajes, la educación privada de Pato, su ropita de tiendas gringas.

Le conté además que con lo que pasó, me preocupa que no pueda mantener el ritmo que llevo ahora, en el que tengo la enorme suerte de una flexibilidad enorme que me permite ver a Pato más de lo que muchas mujeres que trabajan ven a sus hijos.  Verlo un ratito antes de dormir o verlo solo dormido.

Ayer fue como estar, otra vez, en medio de una profunda depresión. Esa sensación de que el tiempo no pasa y todo lo que pasa me es ajeno. Una amiga lo describió perfecto: es como cuando te termina un novio muy querido y encima sabés que es porque te dio vuelta. Es un dolor de corazón. Es un dolor.

Ayer, además, es un sentirse tan perdido que no saber qué hacer. Hablé con otros liberacionistas, de los convencidos y de los que votaron por el partido porque no había de otra. Todo coincidían en que no podíamos tomar decisiones ayer y probablemente hoy tampoco. Que hay que esperar a ver. Seguís leyendo?

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diciembre 30, 2017

No dejaré de quererte

Con el tiempo, da la impresión de que cada vez está más despierto, más atento, más activo. Como si los primeros meses con nosotros hubiese estado dormido o en proceso de ajuste. O tal vez sea solo la edad, pero está más inquieto.

Aun pienso todos los días en esto de la maternidad. Sigo leyendo y buscando libros del tema. Mientras más lo pienso, más convencida estoy que esto de ser mamá me cambió o me llevó a ser la persona que tenía que ser. Ahora entiendo a la gente que dice que se realiza con la maternidad y me arrepiento y me avergüenzo de todas las veces que me burlé de eso. Ahora me gusta hablar de bebés, de tips, de las cosas que hacen. Ahora me gusta y disfruto ser mamá.

Y aunque hay días que hace caca fuera de la bacinilla, se orina en la sala y en general, no para de ir de un lado para otro como un pequeño huracán, dejando juguetes tirados a su paso y lo quiero matar; aunque hay cosas y personas y dimensiones de mi vida que perdí para siempre con la llegada de Pato, no lo cambiaría por nada. Ni siquiera por volver a vivir lo que perdí. Seguís leyendo?

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noviembre 19, 2017

Colecho

 

Para mi abuela, las señales de su movilidad social eran claros: su cama King size y poder echarle aceitunas, pasas y alcaparras al arroz con pollo y a los tamales.

Esa cama era como un potrero y el centro de todas las actividades del segundo piso. Mimí incluso llevaba a las visitas a ver la cama, y siempre se maravillaban del tamaño, preguntaban cuánta gente cabía y a dónde se conseguían esas sábanas.

Siempre, desde que me acuerdo, dormí con mi abuela. La cama nunca tuvo colcha, siempre en sábana y en las noches se sacaban del closet las cobijas de cada una. La mía era una amarilla, con ribete de satín, pero siempre quise la de mi prima, azul a cuadros, muy gruesa y calientita. Mi abuela veía con malos ojos que uno durmiera con medias. Seguís leyendo?

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noviembre 17, 2017

84 cm de pura gloria

Tengo, con ocho meses de conocerlo, una larga lista de culpas, porque parece que la culpa y su administración es parte intrínseca de esto de la maternidad:

  • Cuando me toma de la mano, me lleva a la cocina, abre la boquita y señala hacia adentro. Está vacía y tiene hambre. Mamá puede comer cualquier cosa o si quiere, no come. Pato no.
  • Cuando lo trato como trataba a Fuser, le hago las mismas preguntas quién es mi tutú? y le hago los mismos piropos pero qué son estas paticas tan ricas. Me pregunto si trato a mi hijo como a un perro. Ya llegué a la conclusión que, en realidad, trataba a Fusi como a un bebé y al que le atrofié su naturaleza fue a mi pobre, noble y sacrificado perrito.
  • No le doy suficiente tiempo. Porque ni siquiera tomé la licencia de maternidad, porque trabajo mucho, porque no estoy en las madrugadas porque me voy a nadar, porque quiero leer, porque quiero tiempo para mí y todas las semanas hago planes maravillosos de cómo me voy a leer ese libro que me acabo de comprar.
  • A veces no cocino, no planeo, no me acuerdo o no dejo la instrucción. Entonces toca comer una salchicha, una tortilla con queso, un tarrito de coctelito de fruta. Algo para salir del paso. Y me pregunto si en su futuro habrán reclamos de esos días- muchos, parecen- de los olvidos de mamá. Pero donde Mimí yo no cenaba. Y en mi casa, la cena solía ser un infierno, de silencios o de reclamos. Los chilenos tampoco cenan, toman once. O sea, hay excusas. U opciones.
  • Le entiendo a señas y a veces pareciera que hasta le leo la mente. Le entiendo los gestos, los cambios de ánimo, las miradas. No le estimulo el lenguaje porque me encanta hablarle como si fuera un bebé.  No me gusta decirle “No te entiendo” porque lo cierto es que se lo entiendo todo, hasta lo que él todavía no sabe que me va a decir.
  • No lo tuve desde que nació. Y en esa culpa es en la que menos pienso porque es la única respecto a la que no puedo hacer nada. Hay tanto de resignación en esto.

Pato, todo él, es una experiencia de viaje en el tiempo, de paradojas. Todos los días cambia y crece y sé que es demasiado rápido, que ya no me cabe perfecto en el pecho como el primer día que llegó. Y a la vez, cada día se me hace eterno, no porque quiero que acabe o me aburre, sino porque lo siento totalmente lleno. Quisiera que fuera un bebé para siempre y a la vez, no puedo esperar a que sea grande, a verlo hecho un hombre. Seguís leyendo?

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noviembre 6, 2017

Un Nadador Shaolín en el Torneo nacional master de piscina corta

El viernes en la tarde, cuando empezó el torneo, calenté despacio, con calma. Hice todos los ejercicios. Me tiré de la banqueta y me moretié porque eso no practiqué nunca.  Ese día nadé el 100 de pecho, quedé cansada, pero no muerta. Según yo, mantuve el ritmo intacto todo el rato.  Fue la última prueba de la noche.

Al día siguiente, el sábado, empezaba con relevos. Me tocó abrir con 50 m libre. Esa y el 100 eran mis verdaderas pruebas, porque este año volví a aprender a nadar, especialmente libre.

Después de la licencia de Pato, que fue ajuste, contracturas, lesiones, montañas rusas emocionales y nada de agua, volví a la piscina. Don Francisco tuvo la paciencia de intentar conmigo varias opciones, instrucciones, sugerencias, hasta que al fin, mis brazos se conectaron al cerebro y mi brazada en libre dejó de ser un chapoteo. Cuando empecé a hacer ese movimiento, me sentía enorme y ridícula, de verdad como uno de esos molinos gigantes de los campos de Montiel a los que se enfrentaba el pobre loco del Quijote. Hasta que me vi en video y el cambio es notorio. Me veo casi normal, como si nadara de verdad.

Pero no fue solo la brazada. La patada: que la haga de muñeca, que me olvide de las piernas, que para qué darle oxígeno a miembros tan grandes que están tan lejos, que los pies se me disparan y distorsionan el avance. Que suba la barbilla. Que no baje los brazos.

Y lo más difícil de todo: Vaya despacio. No sea tan acelerada. Haga los movimientos muy, muy lentos. En los calentamientos de las Olimpiadas y los Mundiales los nadadores repiten con precisión milimétrica los movimientos que después van a hacer en la prueba. A usted en qué le afecta lo que hagan los demás? Vaya despacio. En esta vida todos quieren resultados inmediatos. En otro país, dedicado 100% a la natación, con otros medios, hubiéramos ganado el oro en 3 o 4 años. Aquí duramos 26. Estuvimos cerca en el año 5 y luego, se alejó, se alejó, se alejó y luego, 26 años después pasó.  Las cosas no son de hoy para mañana. Yo ya me había dado por vencido con usted, pero ahora lo hago por vanidad mía. Yo sigo adelante si usted me responde. Seguís leyendo?

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