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Sin palabras
El Niño, como todos los años desde que me acuerdo, me trajo libros. Pero esta vez me trajo un libro particular. Este. Se llama The Arrival. Mi libro nuevo tiene dibujos maravillosos, únicos. Obras de arte en cada hoja. Es un libro para personas grandes. Es de tapa dura. No tiene colores. Tampoco tiene letras…
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La última
Está bien. Lo confieso: La razón por la que nunca jugué basket en el colegio, a pesar de estos 1.80 de poste olímpico, es porque no me admitieron en el equipo. Lo intenté. Superé el asco al olor del sudor y a chocar con pieles mojadas. A los empujones. El pudor de cambiarme en una…
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Soldados
Ibamos para México y el avión hizo escala en El Salvador. Era 1982 y nos podíamos bajar y recorrer el aeropuerto. De la mano de Mimí bajamos las escaleras bajo un sol inclemente. Yo había insistido hasta el cansancio alegando que me estaba orinando y que el baño del avión era muy incómodo. En realidad,…
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Sole y el Kindle
Entotorotada por la modernidad y por la estrategia comercial de Amazon, hice un consulta criolla en mi ghetto de Twitter y la respuesta aplastante era que me merecía un Kindle, que lo amaría por siempre, que olvidaría a los viejos libros y que por obra y gracia de un tarjetazo a pagos de polaco, ingresaría…
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El General Peaches, chismes militares y el Patán
Estoy realmente anonadada con la caída del director de la CIA, sobre todo por lo prosaico de las condiciones en las que cayó. El General Peaches, como es conocido para los amigos, llevaba una vida entera de éxitos militares y deployments (en español despliegues o misiones militares) extendidos. Aparentemente, este general era algo así como…
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¡Ahí vienen los antimotines! ¿A qué? (¿cómo que "a qué"?¿A qué va a ser, huevón?) ¡A garrotearnos!
Lo primero: Yo lo vi, no me lo contaron. Por desgracia, ese día tenía que llegar a la 1 a la CCSS a una audiencia. Aunque salí con una hora de anticipación, estuve más o menos 45 minutos en la esquina de la Castellana, gentil cortesía de don Johnny Araya y el trabajo que hace…
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El baile
Fuimos juntas a las boutiques del centro de San José. Nos probábamos cosas y nos mentíamos de cómo se nos veían. Hacíamos tratos secretos entre nosotras para hacernos una señita en caso que la ropa se nos viera horrible y todas dijéramos otra cosa. Le decíamos “No me haga lo de Tatiana”, por una vez…
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El filo
Salí antes que el resto de la gente. No era particularmente tarde, pero la calle tenía ese aire desolado tan propio de las ciudades abandonadas. El sulfato brillaba del aguacero recién detenido. No se veía ni siquiera un carro, menos un peatón. Sombras y luces de poste, nada más. Son cien metros– pensé- menos de…
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Una casita blanca
Ella empezó la U, pero no la terminó. Quería ser maestra. Maestra de niños pequeños, de primaria. En los dos años que llevó, aprendió a hacer unas piñatas impresionantes. Una, por ejemplo, del soldadito de una sola pierna, de ojos tiernos de cartulina y cachetes sonrosados. Hizo también un libro que era mi tesoro, escrito…
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Sole, como fenómeno sociosexual en Skype
De un tiempo para acá, vengo alimentas oscuras sospechas de lo que se mueve detrás de Sype, por una serie de hechos desafortunados, curiosamente ligados entre sí, que si la memoria no me falla, ocurren con mayor frecuencia desde que Microsoft adquirió Skype o desde que leí el chisme. La cosa es que varias veces…