Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Casa nueva

—

desde la isla de

Anoche soñé que teníamos una casa nueva en una montaña donde hace frío.

La casa necesitaba reparaciones. Yo le preguntaba a la dueña qué era lo que había antes en la entrada porque era evidente que ahí había habido algo que ya no estaba. Era un mueble, como un trinchante o algo dorado con puertas de vidrio para exhibir adornos.

Me gustaba la casa. Su frescura, sus ventanas grandes. Sus sombras.

Le contaba a la dueña que mi casa en la ciudad no era tan grande, pero que también me gustaba mucho. De cómo entraba el sol por las mañanas. De cómo se sentía mía y me hacía sonreír solo pensar en ir llegando.

La casa nueva tenía muchos móviles de pajaros de barro pintados de colores, colgando de los techos en los diferentes cuartos, con diferentes largos. Con la brisa hacían el ruidito tímido del barro. Un bosque de pajaritos mudos.

Eso, eso era lo que la hacía diferente. Solo por eso la habría comprado.

Tengo que conseguirme unos móviles para la mía- me quede pensando.

Fediverse Reactions

Gotitas de lluvia

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