Prefiero el hotel pequeño, con la piscina en el medio, a 10 pasos del mar.
Prefiero el restaurante que tiene un plato famoso, como el flan de El Rodeo, las papas fritas del Bramadero, el pinto tostado y seco del desayuno del Sitio o salir a buscar una soda cualquiera.
Prefiero usar la habitación de sede y de ahí trasladarse a las distintas playas.
Prefiero no ver tanta gente
Prefiero que haya pocos gringos, y que los que hayan, no anden buscando putas
Prefiero que los monos no entiendan inglés.
Prefiero un lugar pensado para la comodidad de la gente, no del negocio.
Prefiero no ver borrachos.
Prefiero los trabajos que no son de sobreviviencia.
Prefiero no ver el progreso
Prefiero no aceptar que perdimos. Que perdimos todo, incluyendo el mar y las playas, las conchas, las piedras.
Prefiero lo que yo conocí, lo que fue hace muchos años.
Sí, estoy vieja. Pero al menos sé lo que prefiero.
Deja un comentario