Almorzando con un viejo amigo, de pronto me acordé de esa tristeza fría que sentía cuando me empezaba a enamorar de alguien, previendo el dolor del rechazo y de la indiferencia.
Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.
Almorzando con un viejo amigo, de pronto me acordé de esa tristeza fría que sentía cuando me empezaba a enamorar de alguien, previendo el dolor del rechazo y de la indiferencia.
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