Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Uácala

Anoche soñé con mi ex. Jose.

Me di cuenta que antes pensaba que lo quería, sobre todo cuando me terminó y me dolió tanto y lloré mucho preguntándome porqué no me quería.

Ahora ya ni estoy segura.

No tengo claro si realmente me gustaba o simplemente necesitaba, con desesperación, la aceptación.

Tenía una foto escondida en el closet de una mujer a la que probablemente sí quería. Se parecía a mí, con las cejas gruesas.

Me dijo que era casada y que había tenido un hijo con ella. Me lo contó llorando. Y a partir de ahí, los domingos ella llamaba para contarle del bebé.

Hoy me pregunto si fui apenas un sustituto para ella. Uno no muy bueno, por cierto.

Pude ensayar el sexo, jugar de casita, aprender a cocinar, a medio vivir con alguien.

Le di vuelta. Y esa otra persona se quedó para siempre dentro de mí. El- el otro, que duró muy poco, pero me sobrepasó en ternura e intensidad- sí lo veo en el espejo de la historia como un gran amor.

Curiosamente a mi ex no lo volví a ver nunca, en ninguna parte. Al otro sí.

Mi ex viajaba mucho, por trabajo. Y no me extrañaría que me fuera infiel en esos viajes. O esos días raros en los que me decía que no me podía ver y cuando yo volvía a su casa me daba cuenta que mi foto, que siempre estaba en la sala, ya no estaba.

Cuando me terminó definitivamente, me debía plata y se enojó porque le pedí que me pagara. Además tenía mis cosas de cocina y cuando las fui a recoger, en la cama había dejado el paquete abierto de un condón que probablemente había usado ya.

Tengo serias dudas de que me haya querido. De que me haya usado, no. Pero eso sí creo que fue mutuo.

A veces me pasa que sueño con este ex y me molesta. Ni siquiera lo añoro. Lo que siento es rechazo. No quiero saber nada de él.

Google+TwitterPinterestFacebook

Y vos, ¿qué pensás?