Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

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  • Vuelvo

    desde la isla de

  • Un ansia fiera en la manera de querer

    desde la isla de

    Puntualmente un cuarto para las tres llegan en camionetas que tienen el pañuelo blanco característico de las Madres estampado en las puertas. Primero me alegra pensar que han progresado. Luego pienso que tal vez ya estás muy viejitas para llegar caminando y sí, sí están viejitas. Pero prometen que mientras haya una madre viva, seguirá…

  • Buenos Aires se ve… tan suceptible

    desde la isla de

    Por motivos de esos que no deben dejar dormir a Al Gore y que pone en riesgo la existencia de la raza humana en este planeta, este debe ser el verano más fresco que he experimentado en mi vida. A cómodos 15 grados, recorro enchaquetada las calles del centro porteño, sin querer tomar el Subte…

  • Querés el meniu en inglish?

    desde la isla de

    Hoy salió finalmente el sol y pude recorrer todos los recovecos de la ciudad vieja. Al lado mío, el mar del plata cambia de color dependiendo de cómo lo va golpeando el sol. Mi calle favorita es la Calle de los Suspiros, con sus casitas bajas y sus ventanas pequeñas y sus adoquines de piedra…

  • Día de tormenta: Uruguay

    desde la isla de

    Se supone que es verano, que hace calor, humedad, pantas y chancletas. Pero desde que llegué vía Buquebus a Colonia del Sacramento, el viento huracanado no para y la lluvia tampoco. Me he empapado y vuelto a secar unas quince veces y ya siento venir al resfriado. Encima me vine en plan mochilero, sin ropa…

  • Sole Cafieri: evidencia gráfica

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    Hay dos cosas que siempre hago cuando estreno sello en el pasaporte: hacerme una caricatura callejera, y permitirle a algún city tour que me destucen, haciendo paradas en trampas de turistas, corriendo como loca en 20 minutos de compritas y fotos y vineando un poco la historia de la ciudad en cuestión. Hoy hice ambas.…

  • Mi Buenos Aires querido…

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    Se me había olvidado lo maravillosa y cálida que podía ser esta ciudad. No es la primera vez que vengo, pero cuando la conocí, está demasiado enterrada yo en eogísmos y broncas como para poder disfrutarla. Hoy, literalmente, la redescubro. Hay un algo en el trato cordial de la gente, en eso del slow living,…

  • El acoso

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    En la calle, de todos los hombres de una sociedad machista, que te hace sentir primero deseada y conforme pasan las horas, en peligro que alguien te meta un agarronazo de una nalga. Algunos me pasan al lado y me dicen sus piropos cartuchos, porque no se animan a nada más grueso “buena moza”, “Belleza“.…

  • La Montiel

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    Almorcé en un mercado, dos empanadas de pino y de postre una cajita de frambuesas. Solo me faltó el tinto que no tomo. Me escapé del día helado con las crónicas de Lemebel en la mano. Me contó de la visita a Chile de Chavela Vargas, en los años setenta y de cómo se cortó…

  • Caminando

    desde la isla de

    Me he dado cuenta que la ausencia del Antídoto me quita el hambre golosa. Mientras recorro Santiago, a pie, ya no me detengo en cada kiosko que unas galletas, que un dulcecito, que unas papitas, que un heladito. Ayer, sin embargo, paré a comprarme 2 kilos de cerezas en media calle Providencia. Me las mandé…