Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Para Dota

desde la isla de

Partimos con tiempo y, por atacados, llegamos MUY tempano a Santa María de Dota. Tocó hacer tiempo mientras llegaba la hora del almuerzo, y después la del tour de café.

Así que parqueamos en la cafetería donde planeamos almorzar: Araminta, muy recomendada, que es una casa de adobe totalmente remodelada.

De ahí nos fuimos caminando a una mini feria de productos locales. Hubiéramos querido llevarnos matas, pero como nos quedamos varios días, no tenía sentido. También fruta: aquí se dan unas uvas, unas granadillas y unas fresas enormes. Pero teníamos el mismo problema: conservación. Pato se compró un perrito de yeso para pintarlo. Nos dieron a probar una mantequilla con café, con café con fresa y con café con mango con base de aceite de coco que me cayó como una bomba pero dije que estaba deliciosa. Hubiera querido hartarme el arroz con leche que me ofrecieron, pero con esta reducida capacidad de ingesta, tengo que escoger qué sí y que no.

En el almuerzo me volé unos gallos de carne mechada de cerdo con repollo buenísimos. Por dicha no me achicopalé con el nombre que traían en el menú: tacos de pulled pork en tortilla de maíz artesanal (palmeada) con cole slaw… jálame el hule! Pero así es la gentrificación y la atención a los extranjeros: todo tiene nombre muy tuyú. Habían papas fritas con mayonesa de ajo negro, pero se les acabó el ajo. Y las papas caseras también porque eran de bolsa congelada del Price. Pato declaró que era la mejor hamburguesa que se había comido en su VIDA y que si tuviéramos comida así en San José, comería ahí todos los días.

Para prevenir yo me tomé mi Aerom forte antes de comer y de postre me pedí un tecito de manzanilla, que llegó en legítima bacinilla de agua hirviendo.

Luego vino el tour del café. Éramos un grupo como de 15 citadinos, tan evidentes y tan fuera de lugar, que creo que la gente se reía al vernos de camino al chapulín con chonete convertido en bus.

El tour estuvo entretenido y bien organizado. Aprendí mucho de café, que no me sirve de nada porque de todos modos no tomo café. Pero supe de sus cascaritas, del lavado, de cómo se guarda, cómo resiste más, los tuestes, las fechas, etc etc.

Nos llevaron a una plantación de café, con sus respectivo excusao de hueco, moscas, chinches, cucarachas y la fauna usual. Digo que están bien organizados porque en la primera parada hay botellas de agua, bloqueador y repelente para el que quiera. En otra más, sombrillas buenas por si llueve. Hay cata de los 3 diferentes tuestes y una galleta de cortesía.

Y dura lo suficiente para que no me duela la espalda ni me ponga a pensar en otra cosa.

Cosas que aprendí:

  • Costa Rica es de los pocos países en los que se sigue recogiendo toda la cosecha a mano. Me llama a atención como una expresión de la pobreza ahora se ve como un plus artesanal.
  • La Coope paga así: 60% del precio de venta estimado cuando el asociado entrega el café. Conforme les van pagando, reparten ganancias y cuando ya todo está pago, guardan un poco, deciden en qué reinvertir y cuánto más repartir. Le explicaba a Pato que la ventaja es que no hay un patrono que se deja 7 veces tu salario.
  • El cambio generacional los está afectando mucho. Los más jóvenes no tienen interés en sembrar y cuando les dejan una finca, la venden para que se construya.
  • La cosecha depende en un 95% de extranjeros. Sin ellos, no sería posible.
  • Es mejor comprar café en grano, que el paquete no traiga una tablita de información nutricional y que al tico no le gusta el tueste claro, que es muy ácido.

Luego nos vinimos para el Hotel Savegre. Digamos que no tiene nada que envidiarle a Islandia, especialmente por el terror que genera recorrer 10 km en 2 horas, en una carretera de un solo carril, pero dos vías, por guindos y curvas suicidas. Y se supone que ya aquí, toca relajarse con la montaña y los jardines y cuánta madre. Por dicha traje mi coctel especial de relajantes musculares.

Con razón todos los reviews sugieren hacer aquí las 3 comidas, porque estar saliendo a comer a otro lado implica ir y volver por ese martirio.

La habitación no tiene tele. REPITO, NO TIENE TELE. Pero Pato está fascinado porque tiene tina, dice que el aire huele diferente y yo estoy segura de que es porque se durmió y no se dio cuenta de los guindos por los que pasamos.

Respecto a la fauna, hemos visto muchos gringos y japoneses viejitos, disfrazados de turistas, con cámaras carísimas.

Mañana a las  5 y 15 tenemos tour de quetzales. Y en la tarde, cabalgata por hora y media.

Rueguen por mi alma.

Fediverse Reactions

Gotitas de lluvia

Una respuesta a “Para Dota”

  1. @solentiname 🙏🕯️🙏🕯️🙏🕯️

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