Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Apropó de la Romería

Hoy, 2 millones de ticos están contándoles a sus compas de oficina sus aventuras a lo largo de los 22 kilómetros que separan Cartago de San José. Es probable que de esos dos millones, tres cuartas partes se acuerden de la Negrita cada vez que se levantan de la silla y ven que no pueden dar un paso sin quejarse del dolor muscular y se estén atiborrando de anti inflamatorios y jurando entrenar en serio para el otro año. Otros contarán los chiles que oyeron de camino, los carros que se capearon, las muchachas que ligaron, cuánta birra aguantaron, los sanguches que se levantaron, y como se derrumbaron en el parque de la Basílica cuando lograron llegar.

Tengo claro que unos poquitos van por fe y la mayoría por bombetas y apuntados. Pero considerando que independientemente del motivo, la fecha movió a dos millones de almas (ya se lo deseara más de un político o una noble causa), considero alegórico hacer el siguiente recuento histórico que a su vez me fuera transmitido por mi profesor de Historia del Derecho, Jorge, un sabio en esos menesteres y probablemente el profesor que nos dio la materia más entretenida de toda la carrera con detalles ciertos y sabrosos de la historia que no consta en libros, porque como ticos, hasta en los recuentos del pasado tenemos que disimular que somos lo que nunca hemos sido y ocultar los episodios penosos en el armario de la historia.

Es tradicional en la Facultad hacer un tour de todos los grupos de primer año a Cartago, a visitar lugares donde en algún momento del tiempo ocurrió algo que llame la atención de historiadores y curiosos. En el paseo se forjan además amistades eternas, parejas no tan duraderas, chismes y sobre todo, intoxicaciones alcohólicas a las que se unen con todo entusiasmo los profesores.

Ya para el final de la tarde, cuando llegamos a la Basílica, el estado de la mayoría era lamentable y la capacidad de poner atención, prácticamente nula. Por suerte, era la última parada y el recorrido de ahí hasta la U les permitiría a los más afectados recobrar, aunque fuera de a poquitos, el conocimiento.

Mi profe nos rejuntó a todos, que divagábamos por el parque tratando de sostener los postes que giraban, al frente de la Iglesia y trepado en el “porche”, es decir, ya habiendo subido la escalinata, nos dio la siguiente magna pieza informativa que como país hemos escondido por décadas:

“Aquí donde está la basílica era donde se celebrara las orgías de catarsis
colectiva para conmemorar la aparición de la virgen. Como era todos contra todos
y eran los únicos días en que la muy noble y leal ciudad de Cartago permitiría
que sus hijos blancos y españoles se mezclaran en el fornicio con mestizos,
indios y pardos, se otorgaban turnos para que el despiche no fuera demasiado
desbocado aunque en el todos contra todos todo era válido, y había chicha y
orquesta y todos se hacían los locos. El cura también participaba en el chingue
y se destinaban ranchos especiales para que estuvieran cómodos, justo ahí donde
ahora está la fuente donde antes los romeros metían las patas o lo que tuvieran
enfermo y encima se tomaban el agua. La gente que venía troleando hasta aquí era
con la fe de que les tocara ficha. Y si entraban de rodillas era anticipando
posiciones. Por eso tuvimos un mestizaje tan fuerte y tan rápido y sobre todo,
tan estimulante y eso explica además que todos fueran familia y que no hay tico
que no tenga algo de chino, de negro, de indio y de zambo”.

Todo esto a gritos mientras adentro el curita daba la misma y las cabezas se volvían horrorizadas en medio de la consagración de la hostia ante la reveladora información de mi profe. Mientras tanto, Jorge seguía con la explicación a todo galillo, mientras Cartago entero parecía hacer un silencio hostil por el secreto revelado.

Otro de los profesores se dio cuenta que estábamos a punto de ser víctimas de una excomunión colectiva y expulsión a patadas del templo de nuestra señora y subió como pudo las gradas y abrazó a Jorge para taparle la boca con una mano y convencerlo de que era tarde y que mejor juntaban a los alumnos que se habían dispersado en las cantinas y nos devolvíamos al centro.

No me lo tomen a mal. No lo cuento en forma irrespetuosa ni es mi intención burlarme de los que ven en la romería un verdadero acto de fe. Lo cuento porque es cierto entonces que desde hace 370 años, la negrita ha venido uniendo a pueblo, de formas que jamás hubiéramos pensado. Es indudable entonces que los caminos del señor (y sin duda los de su santa madre) son definitivamente, inexpugnables.

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9 gotas de lluvia en “Apropó de la Romería”

  1. Dean CóRnito dice:

    No me gusta comentar de religión, pero como diría mi amiga Sirena, ¡PLOP!

  2. Adrian dice:

    Comencé a leer y tengo que salir rápido de la oficina.
    Me ha encantado lo que leo!
    Espero topar con la gracia de ver aparecer un comentario suyo en mi blog: http://marceloadrian.blogspot.com/
    Me marcho pero regresaré para continuar deleitándome! 😉

  3. Oscar dice:

    No me digás que hablamos de Don Jorge S.? En cual U da clases el ilustre hoy en día. U. de C.R.? En mis días casi siempre era el profesor Luis Z. quien lo silenciaba. Hay cosas que nunca cambian…

  4. Bandidocr dice:

    ok es dificil tocar este tema. No se si es la edad pero por años yo pude haber coincidido contigo al 100%. Pero hara unos 3 años se me ocurrió asomarme a la peregrinacion y sentir simplemente el efecto en el aire de aquel acontecimiento. Realmente me impactó (nunca he ido a una romeria ni pienso ir) pero la manifestacion multitudinaria me caló profundamente y desde alli la veo con nuevos ojos. Hay algo muy profundo allí, más alla de cualquier raciocinio. Y eso me emociona mucho. Si quieres puedes tomarlo como una manifestacion religiosa pero en el fondo alli esta el desampararo del hombre ante la inmensidad…no te lo puedo explicar…

  5. Solentiname dice:

    Oscar: El mismitico… en la misma U, con el mismo efecto mágico sobre los alumnos. Ya ves, ya ves… Solo que el que lo envolvió en abrazo de oso fue don Mario F.

    Bandido: Coincido con que es increíble en efecto que algo como la fe mueva tanta y tanta gente. Y lo respeto. Solo quería comentar algo con relación a eso, sin irrespeto para la fe de las personas que asisten por fe.

  6. Oscar dice:

    Don Mario F.S.? Ya ves vos. El gordito salvando la compostura de la situación. O son los patos tirándole a las escopetas o don Mario se me está volviendo serio con los años. En mis tiempos habría sido él, en estado de conciencia etílicamente alterada, quien hubiera provocado (o en el peor de los casos, coadyuvado a) semejante escena de delectable escándalo.
    Ya va rato que tengo ganas de extender invitación a un montón de blogeadores (aquellos que no padezcan de lo que una amiga llama bloganoia) a reunirnos alrededor de unos cafecitos o, mejor aun, unos traguitos; y pasar un buen rato de “conversa”. Que te parece a vos, Sole? A mi me encantaría poder ponerme al día con las historias de la facultad.

  7. Solentiname dice:

    Yo me apunto! Tal vez Yuré e Ilana vía video conferencia…

  8. el quinto jinete dice:

    ÚLTIMA HORA:

    La Virgen de los Ángeles ha sido declarada Santa Patrona del Sexo por Su Santidad Benedicto XVI, a causa de la revelación de ciertos hechos ocultos en la historia de Costa Rica. Durante el mismo discurso, abolió el celibato para los curas, la condena a la eutanasia y el aborto y celebró los matrimonios homosexuales.

  9. Solentiname dice:

    Quintu: Oíme, y me darán audiencia con el Pastor Alemán? Habrá que hacer saludo nazi? Bendecirá hasta mi sétima generación a pesar de que fraternizo con paisanos?

Y vos, ¿qué pensás?