Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Y yo, que hasta me hubiera depilado por vos

Cuando se va acercando la fecha de mi cita mensual, con preocupación empiezo a notar en el espejo un parecido histórico con Frida Kahlo, sobre todo en la ilusión de la mirada severa por culpa de la única ceja, las patillas y el bigotillo incipiente. También ayuda el pelo y los ojos negros. Y me siento como los locos que solo se creían Napoleón, pero nunca el cocinero de su ejército. Del otro lado de la plástica, en el anonimato, el parecido que me angustia podría ser también con cualquier travesti, descuidado de su camuflaje estético y de la terapia hormonal, con las cejas de arco de diva clásica de película de blanco y negro, invadidas por el charral peludo y la sombra sobre el labio que siembra siempre una duda del acaso sí es.

En el primer mundo del plano emocional, eso de someterse voluntariamente, cada tres o cuatro semanas, a arrancarse de raíz el pelo con cera hirviendo, chapearse las cejas con pinzas, rasurarse y cortarse las piernas con navajilla de hombre y deforestar las selvas naturales de los reductos privados, debería considerarse como la más definitiva de las pruebas de amor eterno, con el plus evidente de una abnegada capacidad de sacrificio.

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9 gotas de lluvia en “Y yo, que hasta me hubiera depilado por vos”

  1. Maria dice:

    Deja de sufrir, hacete depilación permanente, más cara, pero menos dolorosa y más efectiva. Te puedo dar recomendaciones….

  2. Sirena dice:

    Yo comprendí eso hasta hace poco… eso del sacrificio necesario ante la estética… lo que no he encontrado es equilibrio ¿qué hacen ellos -estéticamente hablando- por nosotras?

  3. Sardina albina dice:

    Podría ser peor. Luego de muchos años de depilación con cera, podrías comenzar, de repente, a dejar tejidos adheridos a la cera porque, de la noche a la mañana te hiciste alérgica o hipersensible.

    Y estoy con Sirena. No rascarse el trasero o las bolas en público, por más que ellos digan, NO es sacrificio suficiente, si bien estéticamente hablando la imagen del mae mejora considerablemente cuando se abstiene de hacerlo.

  4. Anonymous dice:

    Hair rising tale, my friend.
    O.

  5. Julia Ardón dice:

    problemas de pelos…fatal!!!

  6. Lau Fu dice:

    Yo tenía una amiga musulmana que se depilaba todo, TODO su cuerpo una vez al mes… En su caso era por religión, no por estética como nosotras lo entendemos… Y me deja pensando, ¿de cuáles amarras nos liberamos entonces en Occidente?

  7. itzpapalotl dice:

    Pues yo cada vez más conozco más hombres que muy en privado se depilan, recortan o rasuran extensas regiones de sus peludos cuerpos, en una carrera infinita en contra de la vejez o la “feura”. Cada vez más las cremas, maquinitas, procedimientos discretos se revuelven en la tele, las revistas y la internet con imágenes de muchachos guapos, musculosos, jóvenes y sin un sólo pelo. A nosotras, por supuesto, nos suena conocido. 🙂

  8. furia dice:

    yo casi no tengo pelos… pero la mayor muestra de abnegación que podría darle a un muchacho sería ponerme zapatos de tacón, maquillaje y sacarme el piercing para ir a conocer a la mamá… habrá algún lugar en el que una tenga que depilarse para ir a conocer a la mamá de un muchacho?

  9. Caro dice:

    Todos esos rituales son un horror!
    Tiene uno que sacar su rato para hacerlo todo y que quede perfecto o al menos lo mejor posible.
    Yo me voy ladeando hacia la depilación permanente, debe ser todo un alivio!

Y vos, ¿qué pensás?