Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las anchas alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

Capacidades

Un hombre es incapaz de recordar el cumpleaños de la pareja, el nombre del menor de sus hijos, bajar la tapa del baño, pagar los impuestos, quitarse la pintura de labios del cuello de la camisa, las fechas de aniversario, lavarse los dientes, las promesas y/o compromisos, decir por favor o con permiso, el almuerzo que había coordinado, contestar con otra cosa que no sea monosílabos, las cosas que te molestan, una dirección (cualquiera) exacta, recoger las medias del piso o de tu color favorito.

Pero siempre recuerda el cine de su primera película porno: Center City. Paolo Il Caldo.

Google+TwitterPinterestFacebook

7 gotas de lluvia en “Capacidades”

  1. Otrova Gomas dice:

    ¿Cómo se llamaba el que quedaba al costado norte del cine Líbano? 😮

  2. yuré dice:

    Otrova, era El Coliseo?

    Sole, parece que creas amistades peligrosas, o por casualidad todos los chicos te han salido con el perfil de conducta que describes? Yo que vivo en antros de mala muerte no he tenido la fortuna de conocer gente así (fortuna, pues dejaría de ser “yo, el peor de todos”). Claro, el vino ayuda: no olvido ningún cumpleaños, pues son una excusa para beber; cuando alguien se deprime en un bar se le alegra preguntándole por el chiquilín de la familia; si sólo hay un baño en la cantina las chicas, más rudas que uno, a pura intimidación nos obligan a mantener abajo y sin pringues el asiento del retrete; la pintura de labios la borra fácilmente el alcohol; si te cepillas los dientes antes de entrar a casa no se percibe que tomaste tanto; cuando te increpan por beber en exceso, la respuesta favorita se mezcla con un rostro indignado: Por favor!; si se le llama “boca” (¿tapas? ¿botanas?) al almuerzo no lo olvidas nunca”; en estado de hebriedad uno confiesa al contestarle a la gente, o sea, nada de monosílabos; un borracho, para que no le den una paliza, siempre tiene en cuenta cuál es el disparador de la ira de su pareja; la dirección (y los horarios) de los bares están en la memoria de los borrachines, escritos con tiza indeleble; un bebedor que se precie no se quita la ropa para dormir, así que nunca deja tiradas las medias; de colores el borracho maneja hasta las tríadas: tinto, blanco, rosado… Y de la primera peli porno, el borracho real, el de abolengo, no habla pues teme reconocer frente a sus amigos que se quedó dormido en medio de la función.

  3. Solentiname dice:

    No me refería a nadie en particular sino a una simple observación que dista mucho de ser científica pero no por eso menos acertada. No conozco a un solo hombre que no recuerde ese detalle (la porno) aunque casi siempre olvida uno, varios o todos de los anteriores.

    Tu explicación es altamente convincente y me obligaa replantearme mi labor de estudio de campo!.

  4. Otrova Gomas dice:

    ¡El Coliseo! Gracias, Yuré

    Pues yo no recuerdo el nombre de la película, pero sí que se anunciaba así: “Jacqueline Bisset desnuda de cuerpo y alma”. Yo tenía 13 años, así que si desnudó el alma, no lo entendí. Pero si les puedo decir que el cuerpo NO. O, más correctamente, por aquello de “truth in advertising”, la mujer se desnudó frente a las cámaras, pero únicamente mostraron su espalda. La frustración de treceañero fue mayúscula…

    Sorry, Sole.

  5. Solentiname dice:

    Redactaré la sección de “aplican restricciones” del comentario.

  6. yuré dice:

    (jo!) Otrova, me suena genial dedicarle una nota a esa “magna institución del conocimiento anatómico” en tu blog (Digo, si lamasnaive no se molesta).

    Scusi, mia Solentina.

  7. Otrova Gomas dice:

    La idea es excelente, pero dejame pensar cómo hacerle el enfoque para que mi adorada lamasna ive no me eche de la casa…

Y vos, ¿qué pensás?