Mein lieber Ratzi,
Sábado, Julio 24, 2010Llevo un par de días rumiando, si escribirte o no, sobre todo porque como vos debés de saber y si no, enterate, hace mucho que no reconozco tu autoridad o la de gente como vos y los tuyos sobre mi conciencia, mi alma o mi vida.
Pensé en escribirte en ese que en tu lejana infancia de juventud nazi fue tu idioma materno y el de consignas de odio. Ve vos la casualidad que en el ocaso de tu vida (sí, el ocaso. Porque yo creo que vos no estás esperando la llamada del señor. La tenés en espera) vos y la organización que dirigís vuelvan al mismo tipo de consignas. Pero luego me arrepentí- de lo del idioma- porque además de arrogancia mía, lo cierto es que para los insultos me siento más cómoda, más a mis anchas, más en mi charco, armando bronca en mi idioma materno.
1. náhuatl. Lugar de hospedaje. 2. "(...) un tema que la gente de Solentiname trataba como si hablaran de ellos mismos, de la amenaza de que les cayeran en la noche o en pleno día, esa vida en permanente incertidumbre de las islas y de la tierra firme y de toda Nicaragua y no solamente de toda Nicaragua sino de casi toda América Latina, vida rodeada de miedo y de muerte, vida de Guatemala y vida de El Salvador, vida de la Argentina y de Bolivia, vida de Chile y de Santo Domingo, vida del Paraguay, vida de Brasil y de Colombia", Julio Cortázar.